Primer día en la capital eslovaka.
Como decía, mi hotel estaba un poquitín hacia las afueras... pero a 200 metros o así, tenía una parada de bus. Pero como me levanté aventurero, y según el google maps, el centro solo estaba a 2 kilómetros, pues... E hice bien, porque mi zona, Petrzalba, es bastante pintoresca, llena de parques y carriles bici. Sin embargo, aquí si qué ves edificios descascarillados (se nota el pasado comunista). En apenas 20 minutillos, solo siguiente un camino de baldosas rojas paralelo a un carril bici, llegué hasta el famoso puente bratislavo, y disfruté de unas preciosas vistas del Danubio.
Lo primero que hice subir al castillo, o Hrad, que domina varios kilómetros a la redonda desde una colina. Al llegar arriba, terminas siguiendo unas señales que prometen llevarte hasta un WC, y en efecto, eso es lo que te espera al final, pero hay dos señoras muy majas en un mostrador que te cobran 80 céntimos por mear... pero de la sed que tenía, me tragué el grifo ¬¬
Luego ya van unas preciosas fotos para el facebook, pero vamos a lo que más me ha llamado la atención de mi primera incursión en tierras eslovacas... En un kiosko cualquiera, una botella de 0,5l de Coca Cola me costó 1 euro. Genial. Al rato termino entrando en su equivalente al Mercadona, el Billa, donde ya veo, al mismo euro de antes, un litro entero de Coca Cola. Ni pepsi si chorradas, coca cola de verdad. Las pizzas por ejemplo, sí que están igual o más caras que aquí, pero cosas más básicas como el pan o los yogures no llegan nunca al euro. Y ya las cervezas se llevan la palma, aquí no venden tercios o quintos, aquí lo mínimo son latas y botellas de medio litro, que según la marca, van de 50 céntimos a un euro con poco. Y ya vi alguna botella de 2 l que no llegaba a 1,50. ¡Ah sí! La coca cola. Terminé encontrando botellas de 2 litros de coca cola normal a 0,99 (y no pude evitar cogerla para llevármela al hotel :D :D :D).
Y comer un menú en un restaurante céntrico y con comida típica eslovaca no cuesta más de 4 euros. Puede que 5. Entré en uno, pregunté si tenían carta en inglés, la mujer me señaló la carta y se fue. Llevo un diccionario en la bandolera, pero tampoco era plan de ir traduciéndolo todo. Así que usé el baño, huí y me pedí un trozo de pizza bastante grande y delicioso por... redobles de tambor... ¡1 euro!
No, al final no me atreví a entrar yo solo a ningún restaurante de comida eslovaca. Creo que no lo haré hasta que tenga un eslovaco al lado, o por lo menos un grupo con el que echar unas risas con el experimento. Mañana, si veo un restaurante con traducción en inglés bajo el nombre del plato (que los hay), me lanzo.
Y si esto es así en la capital del país... ¿cómo será en Nitra? (Insertar Baile de Mauricio Colmenero)
¡AH! ¡¿Qué es eso?! ¡¿Publicidad eslovaca en mi navegador?!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dí "amigo" y entra