Bueno, al tema. En España el sistema de autobuses locales suele funcionar de la siguiente manera: compras un billete, subes y bajas de un autobús. Punto. Por poder, y siempre que el conductor no te llevara la contraria, te podrías quedar a dormir el día entero en el autobús dando vueltas y vueltas infinitas alrededor de la ciudad. Aquí no, pues los tipos de billetes vienen dados por el tiempo de trayecto. Por ejemplo, el billete más básico cubre 15 minutos de viaje, que empiezan a contar en el momento en que tickas en la máquina de dentro del autobús (la hora de tickeo queda impresa en el billete, y en el bus te muestran la hora exacta en todo momento). Si el tiempo que tarda el autobús en llegar desde un punto A a un punto B, por ejemplo, 10 minutos, viaja sin miedo, el billete te cubre. Si es un trayecto de más de 15 minutos y te pila un revisor, creo que la multa pueden ser de 50 euros para arriba. Para evitar esto, compras un billete de más de 15 minutos, creo haber visto de 60 o 90, o hasta bonos de varios días. Si te bajas de un bus en5 minutos porque tienes que enlazar con otro, como haré yo mañana para llegar a Autobusová Stanica, puedes utilizar el mismo billete para el siguiente autobús, siempre y cuando entre los dos trayectos no excedas el tiempo de tu billete. El segundo bus que tengo que coger mañana, hoy lo estuve esperando 20 minutos. Así que he comprado dos billetes básicos de 15 minutos por 0,70 cada uno (0,35 con carné de estudiante, el cual intentaré gestionar ya en Nitra) en una de las numerosísimas máquinas expendedoras de billetes que hay en casi todas las paradas (CASI todas) y santas pascuas.
Como hoy fue eso, un día lluvioso, y durante mi inmenso pateo de ayer me dio tiempo a ver el 85% de construcciones turísticas del Staré Mesto o casco viejo, pues un par de vueltas tontas y al hotel a siestear-ver pelis. Museos y demás curiosidades que por supuesto habré pasado por alto, ya tendré tiempo en la visita guiada que en teoría nos darán durante el EILC.
Y como soy un chico la mar de simpático y previsor, pues ya tengo mis billetes de bus locales para mañana y el del bus que me dejará en Nitra a media mañana. Pero cuál fue mi sorpresa al encender el portátil al llegar al hotel pocas horas, cuando me encontré con un mail del requetemajísimo presidente de los requetemajísimos ESNeros de mi universidad en Nitra, preguntando por nuestras horas de llegada para recogernos en el aeropuerto y acompañarnos en un bus directo de nuevo a Nitra. Aunque rechacé educadamente sus proposiciones por tenerlo ya todo planificado, no puedo evitar sentirme súperseguro y arropado sabiendo que unas personas que ni me conocen y ni cobran por lo que hacen se están preocupando porque llegue sano y salvo, y hasta se ofrecen a recogerme de una ciudad a otra. Estos detalles me llegan al alma y me hacen tener muy buenos presagios, y más en la situación de pánico interno en que nos encontramos la mayoría antes de coger dos vuelos para llegar a un lugar desconocido a casi 2000 km de la cocina de nuestra casa (con progenitores culinariamente habilidosos incluidos).
Ya no llueve, la noche cae sobre el Hrad. Nitra, i will see you tomorrow =)